El aparato digestivo recibe el impacto de nuestras emociones, ya que al igual que sucede con los alimentos, las emociones también hay que asimilarlas, digerirlas, aprovechar lo que sirve de ellas y lo demás, eliminarlo.

Cuando este proceso no se da, surgen algunos padecimientos como la gastritis, la colitis o colon irritable, el estreñimiento y otros. De aquí podemos deducir, qué si no asimilamos bien las emociones, tarde o temprano ocasionaran una afección orgánica.

Por eso no es aconsejable reprimir las emociones o guardarlas, hay que dejar que se manifiesten, y poco a poco ir reconociendo cuales son aquellas emociones que generan mayor impacto en ti, dejar que ocurran, asimilarlas, y poco a poco, ir soltando lo que se siente; nunca reprimir, eso es muy perjudicial. Cada persona tiene su tiempo, tal como ocurre con la digestión, no es una formula estándar para todos. Si hay que llorar, llorar; si hay que reír, reír.

En ocasiones es tal el impacto de una vivencia, sea una noticia o un incidente, que sentimos como una puñalada en el estómago, así se va afectando este órgano y se genera la gastritis, es decir su inflamación; Hay situaciones que pueden resultar difíciles de asimilar; justamente aquí se generan problemas relacionados con el colon, sea colitis o estreñimiento, porque como es con los alimentos, si no se digiere bien, esa situación causa daño.

Es así, que Investigadores de Harvard afirman que el sistema digestivo es sensible a las emociones, tales como la ira, ansiedad y tristeza, las cuales provocan desequilibrios en la digestión y afectan la salud; la mayoría de las veces los malestares digestivos como: sensación de inflamación, gases y ruidos estomacales, son producto de la ansiedad, estrés o depresión que sufre la persona. Por eso, la manera de lograr un funcionamiento adecuado del sistema digestivo a es a través del bienestar integral lo que quiere decir, mantener un equilibrio físico, mental y espiritual, además de hábitos saludables y una vida más o menos en armonía.

Es importante establecer primero el diagnóstico y si el médico lo aconseja, dado el caso, dejar de tomar medicamentos que causen molestia o irritación como los anti inflamatorios tipo aspirina, ibuprofeno, diclofenaco, etc.  Así mismo los suplementos que contengan hierro. El médico debe descartar la presencia del Helicobacter Pilory, través de una endoscopia y biopsia.

Hay consejos que ayudan, como:

  • Ejercicio físico y mental diario, es decir practicar algún deporta, como caminar, bicicleta, nadar, yoga; y darse el tiempo para leer un buen libro, revistas con artículos de interés, inclusive ver documentales o películas con algún tipo de información productiva o al menos anti estresante, etc.
  • Beber diariamente, al menos, dos litros de agua.
    Alimentarse con frutas, vegetales y fibra, disminuyendo el consumo de carnes y productos lácteos.
  • Realizar alguna práctica o disciplina espiritual ayuda también a mantener la armonía de las emociones, puede ser el yoga, la meditación, la oración contemplativa.
  • Reduce o evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  • Dar paseos por áreas rodeadas o inmersas en la naturaleza, el campo, la playa, etc., reunirse con familia y amigos para disfrutar de buenos momentos; alejarse o no aceptar invitaciones o compañías que generen emociones desagradables y desgastantes.
  • Buscar ayuda en la medicina natural, el tratamiento a base de esencias florales es una muy buena opción para estabilizar las emociones y sanar las afecciones del sistema digestivo.
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